dissabte, 28 de març del 2015


La intervención además de realizarse en el gabinete logopédico con el terapeuta, es de gran importancia la colaboración de la familia en el ámbito familiar para poder llevar a cabo una evolución favorable y así conseguir una generalización de los resultados más allá de las sesiones en la clínica. Para ello, se proporcionan una serie de orientaciones generales a las personas que más tiempo pasan con el niño/a, ya sean los padres, abuelo, etc. 
Debido a la existencia de una gran variabilidad de tipos de dislalia y además a las características tan heterogéneas que presenta cada niño/a, las orientaciones que se muestran a continuación son de carácter muy general. Así pues, en cada caso deberían realizarse adaptaciones en función de cual sea la problemática exacta que presente el niño/a.

A continuación, mostramos un vídeo muy breve que aporta algunas orientaciones para la familia. Estas orientaciones son generales y están destinadas a fomentar la comunicación y mejorar las relaciones padres-hijos/as, por lo que son aplicables a cualquier tipo de trastorno por lo general.



divendres, 27 de març del 2015

En ocasiones, los terapeutas pueden realizar grabaciones de vídeo a los pacientes, en las situaciones en que no es posible observar todos los aspectos en el momento del proceso de la evaluación. Así como también, resulta útil para visualizar la evolución del paciente durante el transcurso de la intervención para poder comparar los resultados iniciales y finales de la misma. 
Para ello, es imprescindible realizar un consentimiento informado en el que el propio paciente o los tutores legales del mismo (en el caso de tratarse de un menor de edad), justifiquen que están de acuerdo con la realización de esas grabaciones, ya que por lo contrario no se podrá realizar ninguna grabación sin el consentimiento propio. A continuación, se muestra un modelo de consentimiento informado: 




diumenge, 15 de març del 2015

Siguiendo con el apartado de evaluación del paciente, otros aspectos que tenemos que tener en cuenta a la hora de realizar la misma se muestran a continuación:
  • Articulación: Se realiza un examen completo y sistemático de la articulación del sujeto con el fin de conocer exactamente los defectos que presenta. Hay que precisar la situación del fonema o fonemas problema, si es inicial, intermedia o final y a qué tipo de expresión está referido, si al lenguaje repetido, dirigido o espontáneo.
  • Inteligencia: Es necesario realizar una valoración de la misma dado que de esta forma nos cercioraremos de encontrarnos ante una dislalia funcional y no ante una deficiencia mental donde el problema de habla es un síntoma más dentro de un cuadro muy complejo. Es necesario que se utilicen diversas pruebas para afianzar la validez del resultado.
  • Psicomotricidad: la psicomotricidad juega un papel fundamental en muchas ocasiones en la aparición de las dislalias. Por tales motivos es necesario realizar un examen tanto del desarrollo de la psicomotricidad general del sujeto como de la motricidad bucofacial.  Además es necesario conocer su conducta respiratoria y su capacidad de relajación.
  •  Percepción y orientación espacial: Este aspecto juega un papel importante en la articulación del lenguaje, por lo que es conveniente conocer el estado de la organización perceptiva del niño y su orientación espacial.
  • Percepción temporal y ritmo: Es necesario conocer la capacidad que tiene el niño para percibir y discriminar distintos tiempos y distintos ritmos que se le presentan y con ello conocer el estado de su estructuración temporal.
  • Percepción y discriminación auditiva: Hay que conocer la capacidad del niño en la discriminación de sonidos, fonemas y palabras.
  • Personalidad: Tenemos que conocer si existe algún trastorno de la personalidad del niño que pueda ocasionar una alteración o detención en la normal evolución de su lenguaje.
  •  Exámenes complementarios: Se realizará en aquellos casos en los que se presuponga la existencia de otros factores ajenos a los que causan una dislalia funcional. Tendrán un carácter médico y estarán dirigidos al sector neurológico y audiométrico.

dissabte, 14 de març del 2015

INTERVENCIÓN

Toda intervención parte de una evaluación exhaustiva y completa, de tal forma que se recojan todos los datos necesarios para posteriormente realizar un diagnóstico diferencial y una intervención adecuada al trastorno en cuestión. Esta evaluación ha de abarcar un análisis y estudio de la situación del niño en todos los ámbitos, así como también detectar el origen del problema y los síntomas significativos. De este modo ,el tratamiento además estará dirigido a todos aquellos aspectos que se encuentren deteriorados o alterados. Para realizar una correcta evaluación se analizarán los puntos que desarrollaremos a continuación:

-  Anamnesis

Para ello, ante un trastorno de la articulación (como es en este caso) primeramente es muy importante conocer la situación personal y familiar mediante una entrevista realizada a los mismos en la cual se abordarán tanto aspectos del lenguaje como aspectos referidos a la maduración en general. Así pues en la anamnesis deberán aparecer los siguientes datos:

1. Datos personales
  • Filiación:
    • Nombre y apellidos
    • fecha de nacimiento
    • dirección
    • nombre de los padres
    • número de hermanos y lugar que ocupa entre ellos
  • Historia personal:
    • Historia del problema que presenta
    • Circunstancias del embarazo y del parto
    • Enfermedades sufridas por el niño y disminuciones percibidas en su audición
    • Dificultades respiratorias
    • Desarrollo del lenguaje:
      • Cuando comenzó a hablar
      • Expresividad o retraimiento en su comunicación
    • Desarrollo psicomotor:
      • Cuando comenzó a andar solo
      • Habilidad manual que observan en él
    • Personalidad:
      • Actitud del niño en la vida familiar
      • Relación con los padres y hermanos
    • Escolaridad:
      • Actitud del niño frente al contexto escolar
      • Rendimiento
2. Datos familiares
  • Ocupación de los padres
  • Situación socio-económica
  • Antecedentes familiares del defecto del habla
  • Relaciones familiares
  • Actitud de los padres frente al problema del niño

diumenge, 8 de març del 2015

PREVENCIÓN 

Es de gran importancia la prevención de cualquier tipo de trastorno del habla. En nuestro caso, la dislalia, forma parte de las etapas de desarrollo del lenguaje de Educación Infantil y aunque no existe una edad fija de superación, generalmente a partir de los cinco años debe de haberse corregido de forma espontánea los errores articulatorios. Por tanto, es recomendable poner en marcha una serie de estrategias para prevenir las dislalias con la finalidad de evitar que las dificultades persistan durante años posteriores. Este tipo de estrategias están destinadas a:

  • Estimular la maduración de las coordinaciones motrices de los órganos buco- fonatorios del niño/a ya que la articulación correcta de un determinado fonema exige la sincronización de movimientos muy precisos.
  • Facilitar el reconocimiento de los estímulos sonoros (percepciones auditivo-verbales) debido a que una correcta producción requiere una buena percepción del habla. 

Así pues, no se trata de corregir las dislalias, ya que en estos casos no se plantea una intervención formal como tal, sino que más bien se ha de preparar al niño/a para que los errores articulatorios que son normales en edades tempranas sigan un proceso de recuperación espontánea adecuado. Además, también es una forma de detectar las verdaderas patologías para que puedan ser tratadas lo más tempranamente posible. 

A continuación, se muestra un vídeo donde se explican algunos ejercicios que pueden ser aplicados en fases tempranas para evitar la cronificación de las dificultades articulatorias:






dissabte, 7 de març del 2015



Tipos de errores en la Dislalia Funcional



1.      Sustitución

Es el tipo de error de articulación en el que un sonido es remplazado por otro. En este, el sujeto no es capaz de emitir de forma correcta un fonema de manera que realiza una emisión que le resulta más fácil de realizar.
Este tipo de error se puede dar al inicio, en el medio, o al final de la palabra. De esta manera encontramos sustituciones del fonema /r/ por /d/ o por /g/ como por ejemplo al decir “quiedo” por “quiero” o “pego” por “perro”. Otros sustituciones que suelen aparecer son las de  /s/ por  /z/ y la /k/ por la /t/.


La sustitución es el error más frecuente dentro de las dislalias funcionales. La corrección del mismo resulta una labor muy difícil dado que no solamente se trabaja la correcta articulación del fonema que es sustituido, sino que una vez el niño supera esta dificultad, tiene que realizarse la generalización de los aprendido a todas las palabras que el sujeto utiliza con el fonema en cuestión.

2.      Omisión

Este tipo de error surge ante la dificultad del sujeto de articular un determinado fonema, es decir, en lugar de sustituirlo por otro realiza una omisión del mismo en la palabra. De esta manera, este tipo de error se puede dar en cualquier lugar de la palabra.

En unas ocasiones se da la omisión solamente del fonema en cuestión por ejemplo “amión” por “camión”; pero en otras, los sujetos omiten toda la sílaba que conlleva el fonema, por ejemplo “amelo” por “caramelo”.  Otra omisión se da ante la presencia de dos consonantes seguidas en una misma sílaba donde el  sujeto suele omitir la medial por ejemplo decir “bazo” por “brazo”.

3.      Inserción

Este tipo de error es el menos frecuente dentro de las dislalias funcionales. Consiste en la inserción de un sonido, junto con el fonema de difícil articulación, que no se corresponde con la palabra. Un ejemplo de este tipo de error es decir “palata” por “plata”

4.      Distorsión

Una distorsión de un sonido es aquella en la que el sonido que se da de forma incorrecta o deformada pero que sin ser sustituido por fonema concreto. Es decir, el sonido que se emite, se aproxima al fonema pero no llega a ser la emisión correcta del mismo.
Este tipo de error suele estar causado por una imperfecta posición de los órganos de la articulación, la forma de salida del aire, la vibración de las cuerdas vocales entre otras causas. Junto con la sustitución, constituye uno de los errores más frecuentes en las dislalias funcionales.

A continuación se muestra un vídeo donde se muestra la presencia de este tipo de errores en un niño con este tipo de dislalia en lenguaje repetido y dirigido.

diumenge, 1 de març del 2015

Centraremos más nuestra atención en la Dislalia Funcional que tal y como se explicó anteriormente se debe a una función anómala de los órganos periféricos.
Etiología
La etiología de la dislalia funcional es muy variada, de manera que pueden intervenir varios factores en su aparición. Cabe destacar que este trastorno no se debe a una lesión del sistema nervioso central, sino que está motivado por una inmadurez del sujeto, lo cual impide un funcionamiento adecuado de los órganos que intervienen en la articulación del lenguaje. Entre las causas que pueden ocasionar dicho trastorno se encuentran:
  • Escasa habilidad motora: Los sujetos que presentan dislalia funcional presentan problemas en la motricidad fina, muy relacionada con la articulación del lenguaje. La mayoría de los niños con este trastorno tienen torpeza en los movimientos de los órganos del aparato fonador, y una falta de coordinación motriz en general que es más evidente en los movimientos de destreza fina. Por tales motivos, la escasa habilidad motora es una causa muy frecuente en casos de dislalias funcionales.
  • Dificultades en la percepción del espacio y el tiempo: El lenguaje comienza a surgir en el niño por imitación de movimientos y sonidos. Cuando la percepción de los mismos no se produce de manera correcta y no se interiorizan las nociones de espacio y tiempo adecuadamente, es muy probable la aparición de este trastorno. Es decir, el desarrollo de la percepción está muy vinculado con la evolución del lenguaje.
  • Falta de comprensión o discriminación auditiva: Ante esta problemática los niños no serán capaces de imitar los sonidos diferentes, dado que no son capaces de discriminarlos como tales. Es decir, presentan una insuficiencia para diferenciar unos fonemas de otros de manera que no perciben de forma clara las diferencias de intensidad, duración o ritmo entre ellos. Se trata de sujetos que oyen bien pero analizan o integran mal los fonemas que escuchan. 
  • Factores psicológicos: Estos trastornos juegan un papel fundamental en la aparición de problemas de lenguaje. Ejemplo de los mismos lo constituyen los trastornos de tipo psicoafectivo como una falta de cariño, una inadaptación familiar, la actitud ansiosa de los padres, la existencia de rechazo entre otros. Cualquier tipo de perturbación psicoafectiva en la primera infancia influye sobre la correcta evolución del lenguaje.
  • Factores ambientales: El ambiente tiene una papel fundamental en el desarrollo y maduración del niño. De esta manera, factores ambientales poco favorecedores, pueden estar vinculados con la aparición de los factores psicológicos, que influyen de manera negativa en esta evolución. Entre los factores ambientales relacionados con la aparición de la dislalia funcional encontramos el nivel cultural del ambiente, el bilingüismo, la superprotección materna y el rechazo.
  • Factores hereditarios: Cuando existen se pueden ver reforzados con la imitación, por parte del niño, de los errores que cometen los familiares.
  • Deficiencia intelectual: Dentro de la deficiencia intelectual, la dislalia funcional es un síntoma más.
Sintomatología
Los síntomas que encontramos en la dislalia funcional son la omisión, la sustitución o deformación de los fonemas. La expresión de los sujetos normalmente es fluida aunque puede ser ininteligible de estar afectados muchos fonemas.
En muchas ocasiones los niños no son conscientes de los errores que cometen al hablar. En otras ocasiones aunque son conscientes de la presencia de los mismos son incapaces de corregirlos sin ayuda de un profesional.
Los niños que presentan este trastorno suelen ser frecuentemente distraídos, desinteresados, tímidos, agresivos y con escaso rendimiento escolar.